iOS y Android nativos
Swift y Kotlin cuando el rendimiento, los sensores o la integración con el sistema lo exigen.
iOS y Android, nativos o con React Native. Apps rápidas, pulidas y listas para las tiendas, construidas por gente senior.
Es interactivo: toca las pestañas y explora. Así se siente lo que construimos.
Swift y Kotlin cuando el rendimiento, los sensores o la integración con el sistema lo exigen.
Una sola base de código para ambas tiendas cuando importa salir rápido sin sacrificar la experiencia.
Gestos, transiciones y patrones que respetan iOS y Android. Se siente propio, no portado.
Funciona sin señal y sincroniza al volver. Notificaciones push y estado consistente en cada dispositivo.
Nos encargamos de App Store y Google Play: revisión, fichas, capturas y aprobación. Tú no peleas con Apple.
Monitoreo de fallos, métricas de uso reales y actualizaciones over-the-air sin esperar otra revisión.
Definimos plataformas, alcance y si conviene nativo o React Native. Cerramos un precio fijo por fase.
Pantallas y flujos reales en tu dispositivo antes de escribir la app. Validamos el sentir, no solo el plano.
Sprints de dos semanas. Cada uno entrega una build instalable por TestFlight o Play interno.
Publicamos en las tiendas, vigilamos crashes y rendimiento, e iteramos con datos de uso real.
Depende del producto. React Native cubre la mayoría de las apps de negocio con una sola base de código y menor costo. Recomendamos nativo cuando hay gráficos intensos, hardware específico o exigencias de rendimiento. Lo decidimos juntos en el Discovery, con argumentos, no por moda.
Precio fijo por fase, definido al cerrar el Discovery. Sabes el costo total y los entregables antes de empezar, sin tarifas por hora ni sorpresas. Si el alcance crece, lo cotizamos aparte y lo apruebas tú.
Tuyos. El código vive en tu repositorio desde el primer commit y publicamos bajo tus cuentas de App Store y Google Play. Nunca quedas atado a nosotros para seguir, actualizar o cambiar de proveedor.
Sí. Integramos con tu API, tu autenticación y los servicios que ya usas, o construimos el backend si no existe. También conectamos pagos, push y analítica. La app encaja en tu stack, no al revés.